Autor: Filiberto
Colmenares
Año: 2023
filcoll36@gmail.com
RESUMEN
La Educación y la Cultura de Paz se instituyen como procesos de
socialización mediante el cual se asimila un sistema de valores que reflejan el
respeto a la vida y al ser humano, propiciando el saber participar, comunicar y
rechazar la violencia entre las personas, suscitando el convivir de forma
pacífica y admitiendo la paz desde una visión de multifocalidad. No obstante,
se requieren cambios de paradigmas educativos que revaloren al ser humano dando
fin a la conflictividad mediante diálogo y cooperación. En ese contexto, el propósito del artículo de
investigación es interpretar la educación y cultura de paz en escenarios
universitarios desde una visión de multifocalidad para lo cual el abordaje
epistemológico se asume el paradigma interpretativo, enfoque cualitativo,
método fenomenológico con empleo de entrevista a dos docentes y dos estudiantes
vinculados a la Escuela de Derecho de la Universidad Bicentenaria de Aragua. Se
evidenció que para la comunidad Universitaria Ubista, la Educación y la Cultura de Paz constituyen una iniciativa
innovadora con aval ideológico y filosófico de prácticas educativas y
reflexivas como una construcción inédita de proyección hacia la transformación
significativa de una educación de calidad y una cultura de paz que vista desde
la multifocalidad se perfila hacia tres
ejes dimensionales visionados como Mediación Pedagógica, Convivencia y Praxis
educativa.
Palabras clave:
Educación, Cultura, Paz, Escenarios Universitarios Multifocalidad.
EDUCATION AND CULTURE OF PEACE IN UNIVERSITY
SCENARIOS. A MULTIFOCAL VISION
ABSTRACT
Education and the Culture of Peace are instituted as
socialization processes through which a value system is assimilated that
reflects respect for life and the human being, promoting knowing how to participate,
communicate and reject violence between people, provoking the live peacefully
and accept peace from a multifocal vision. However, changes in educational
paradigms are required that revalue the human being, ending conflict through
dialogue and cooperation. In this context, the purpose of the research article
is to interpret education and culture of peace in university settings from a
multifocal vision, for which the epistemological approach assumes the
interpretive paradigm, qualitative approach, phenomenological method using an
interview with two teachers. and two students linked to the Law School of the
Bicentennial University of Aragua. It was evidenced that for the Ubista
University community, Education and the Culture of Peace constitute an innovative
initiative with ideological and philosophical endorsement of educational and
reflective practices as an unprecedented construction of projection towards the
significant transformation of quality education and a culture of peace. that
seen from the multifocality is outlined towards three dimensional axes viewed
as Pedagogical Mediation, Coexistence and Educational Praxis.
Keywords:
Education, Culture, Peace, Multifocality University Scenarios.
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La educación como medio
para la construcción de la paz, debe intervenir junto a otros aspectos
sociales, políticos, económicos, culturales y ambientales como proceso que
busca la transformación en el contexto cultural y en el que se debe integrar a
los actores sociales para la renovación y transformación de la sociedad, hacia
la justicia y la armonía, donde sean los docentes y discentes quienes impulsen
los principios de la educación para la paz, en procura de evitar la violencia,
los conflictos o futuras guerras, en particular, las instituciones educativas,
las cuales deben ser generadoras del compromiso de educar para la paz, mediante
su recursividad andragógica al trabajar por un proceso educativo con
aprendizajes para alejar el peligro de la guerra, poner fin a las zonas
empobrecidas del planeta, enseñar la no-violencia, aprender a considerar el
conflicto como un vehículo de cambio y de aprender a convivir, tal como lo
señala Delors (1996) desde un enfoque humanista de la educación basado en los
cuatro pilares de la educación.
Desde esa mirada, el rol
de las universidades tributa al contribuir a la resolución de los problemas que
conciernen a la sociedad y por ello resulta fundamental armonizar los marcos
legales e institucionales con las normas jurídicas que consientan sancionar los
actos de violencia y crear una legislación universitaria desde la construcción
de una cultura de paz; no obstante, los cambios normativos serán insuficientes
si no se agregan los mecanismos que justifiquen las relaciones y las
manifestaciones de violencia más sutiles dentro de las estructuras
institucionales educativas.
En ese contexto, la
construcción de una cultura de paz como consecuencia de la habitualidad de un
paradigma educativo constituye una tejedora de puentes entre los organismos
internos y externos que impregnan cada una de las actividades de indagación,
llena del pluralismo de los actores sociales presentes en el centro educativo. De allí, surge y confluye la
relevancia social, institucional y científica de la investigación que brinda
aportes teóricos para la construcción progresiva desde el hacer educativo hacia
escenarios de paz. Conforme a las
ideas precedentes, la esfera del pensamiento investigativo se vincula con las
líneas de investigación UBA Cultura de Paz consustanciado con la línea Sociedad,
Educación y Comunidad, considerando que la producción intelectual aporta desde
las reformulaciones de concepciones educativas, aporta a la sociedad nuevas
formas de aprendizajes que apuntalan a la convivencia de una comunidad de
sujetos de disimiles concepciones.
De ese modo, la investigación es dilucidada y cimentada desde la ontología pedagógica
y la ontología social, al asumirse supuestos teóricos de vanguardia que
fundamentan una cultura de paz que beneficia a la sociedad al trascenderse
desde una esfera axiológica la realidad objeto de estudio. Para lo cual se asume como referentes
metodológicos el abordaje cualitativo, paradigma interpretativo, método fenomenológico,
por lo explícita de su presentación, donde el involucramiento con los actores
socioeducativos, se realiza en un marco que ofrece la seguridad y la confianza
necesaria para proyectar hallazgos fiables.
La indagación permite fraguar condiciones de
novedosidad investigativa en cuanto al tratamiento en la educación universitaria confiriéndole al
estudio, hasta los momentos, condición de inédito y a la vez, abre inquietudes
para el tratamiento investigativo de otros niveles y modalidades de igual
importancia, que han sido desatendidos en su introspección hacia los
protagonistas del hecho educativo frente a la responsabilidad que les compete.
Educación para la paz
La Educación para la paz lleva implícitos valores como:
justicia, democracia, solidaridad, tolerancia, convivencia, respeto,
cooperación, autonomía, racionalidad, amor a la verdad. Según la Organización
de Naciones Unidas (1997:4) "todo ser humano tiene derecho a la paz que es
inherente a su dignidad de persona humana" Según Jares (2004:33-34) se pueden mencionar
entre los objetivos prioritarios de la Educación para la Paz, la autonomía y
autoafirmación (individual y colectiva), tolerancia, solidaridad, afrontamiento
no violento de los conflictos. Cada uno de esos objetivos puede variar según el
contexto institucional y las situaciones que se intentan transformar,
destacando que las acciones educativas si se desarrollan en un contexto de
violencia directa o en uno de violencia estructural más sutil, no poseen los
mismos objetivos. De manera que, los
miembros de una institución educativa estableciendo acciones educativas, tienen
derecho a vivir en un contexto donde
haya paz y esta se dé por sobre todas las cosas, ya que es un derecho
fundamental de los seres humanos.
La educación para la
paz, comporta la promoción de la participación activa y consciente de la
familia, que venida a menos en su papel formador y forjador de valores para la
vida urge en los actuales momentos de un reimpulso desde el contexto educativo,
en función de reflexionar y accionar para alcanzar los horizontes de paz
soñados por todos.. A continuación en el
siguiente Cuadro se presentan las características más resaltantes inherentes a
los Valores.
Características más resaltantes de los
Valores
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VALOR |
CARACTERÍSTICAS |
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Respeto |
Respetar es
actuar dándose cuenta de que no se está solo. Su ausencia origina:
descortesía, insolencia, grosería e intromisión; mientras que el exceso
origina: miedo, recelo, complicidad por temor. |
|
Confianza |
Es la seguridad que da el carácter, la
capacidad, la buena fe, la discreción. Esto permite ser autentico. |
|
Diálogo |
Permite el
intercambio de ideas, escuchar las razones de los demás, entender que no se
es dueño de la verdad, y que existen diferentes puntos de vista de la
realidad. Permite cambiar o sostener una opinión. |
|
Tolerancia |
Permite reconocer el pluralismo, respetar
la diversidad, compartir con los demás las diferencias como elemento
positivo, beneficioso y enriquecedor. |
|
Cooperación |
Implica trabajar
juntos, empujar todos en la misma dirección, hacer caminos juntos, tomar
parte con otros para conseguir objetivos comunes. El bien que se persigue es
colectivo, todos ganan. |
|
Libertad |
Todas las personas desean ser libres, por
ende hay que educar para no ser esclavo del pensamiento de los demás. |
|
Justicia |
Es una condición
necesaria en las relaciones interpersonales; si no se es justo no se puede
acceder a los demás valores ya que la justicia tiene prioridad, por lo tanto
ser justo es ser exacto. |
|
Responsabilidad |
Responder de algo ante alguien, y estar
capacitado para dar razón de los actos. |
|
Constancia |
Es ser tenaz,
perseverante, en los proyectos. |
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Amistad |
Desinterés, generosidad, confianza mutua,
durabilidad, Es una forma de amor y como tal está siempre en constante
evolución. |
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Paz |
Es el
reconocimiento inherente a todos los miembros de la familia humana, y sus
derechos inalienables. Constituye el fundamento para la libertad y la
justicia. La verdadera paz es la abundancia de los bienes. |
Fuente: Creación propia (Colmenares, 2023).
Es evidente que en el
cuadro que antecede las características conceptuales más resaltantes de los
valores son de relevante significado, a juicio de Pujol y González (ob. cit.)
su puesta en práctica mejoraría los niveles de paz y convivencia, reduciéndose
con ello la situación violenta de los conflictos sociales Es evidente entonces,
que el aporte de los autores citados, denota que la educación para la paz en
entornos universitarios cuenta con diversas vías instrumentales de construcción
del conocimiento en la articulación de las competencias del conocer, ser y convivir,
que se interconectan con los valores propuestos por la UNESCO como los
direccionadores de una cultura de paz.
De allí que la
educación para la paz en el contexto universitario constituya un reto, donde educar
para la paz en un ambiente en el que impera la desigualdad, los impactos
negativos del conflicto, la pobreza o la violencia directa, estructural o
simbólica, en palabras de Guzmán (2004) requiere “Educar para la paz desde una
filosofía para hacer las paces”, asumiendo que es imposible anular los
conflictos, pero “la educación para la paz como transformación de conflictos
potenciará la reconstrucción de la autoconfianza, el autorespeto y la
autoestima en el marco del intercambio y el diálogo en el que no pedimos
responsabilidades por cómo construimos las relaciones humanas. Eso supone que
la Educación para la Paz cambia continuamente para alcanzar su objetivo de
construcción de paz en la persona misma, su entorno y ambiente social colocando
un especial énfasis en la utilización de medios no violentos para alcanzar sus
objetivos.
A ese tenor, la
educación para la paz se vincula a las políticas educativas definiendo
convertir el efecto de la transformación educativa en la redefinición de los
niveles de intervención socio-política, de igual manera la educación para la
paz se vincula con la economía, supone prevención y estudio del conflicto
respecto a los recursos o insumos para satisfacción de las necesidades
materiales y los particulares de pensamiento-conducta de orden socio estructural,
determinantes para el estudio de los aspectos que entornados influyen en las
acciones y reacciones comportamentales significantes de una educación para la
paz.
Aproximación a una Cultura
de Paz
La Asamblea General de
las Naciones Unidas (1999), en el Quincuagésimo tercer periodo de sesiones,
estableció la Declaración y el Programa sobre una Cultura de Paz de Acción para
el Decenio (1999:7) como:
El conjunto de
valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida basados en
el respeto a la vida, el fin de la violencia y la promoción y la práctica de la
no violencia por medio de la educación, el diálogo y la cooperación; el respeto
pleno a los principios de soberanía e independencia política; el respeto pleno
y promoción de los derechos humanos y libertades fundamentales; el compromiso
con el arreglo pacífico de los conflictos; la protección al medio ambiente;
respeto y fomento a la igualdad de derechos de hombres y mujeres; derecho de
todos a la libertad de expresión, opinión e información; adhesión a los
principios de libertad, justicia, democracia, tolerancia, solidaridad,
cooperación, pluralismo, diversidad cultural, diálogo y entendimiento entre
todos los niveles de la sociedad entre las naciones .inherentes a la naturaleza
humana.
Con ese marco de
referencia es necesario hacer algunas aproximaciones teóricas que permitan interpretar
la concepción de paz y sus pretensiones filosóficas en el contexto de la
cultura propiamente dicha. Cada persona desde el rol que cumple en el mundo,
tiene una conexión con el fenómeno de la paz, ya sea visto como un sueño, una
necesidad apremiante o una fuerza interior que lleva a solidarizarse con
quienes no la han sentido frecuentemente.
Hacer acercamientos al
término de paz en diferentes escenarios, a saber, personales, familiares y
académicos es trascendental según Sánchez (2009:113-141), ya que dependiendo de
la visión que se tenga de la paz, será el compromiso y la acción como
individuos en la búsqueda de estas opciones de vida, las cuales serán una forma
de contribuir a la sociedad, que todos queremos tener.
En los años 60 surge la
investigación por la paz como disciplina científica, en 1959 se funda el
Instituto de Investigación Social y en 1964 la Asociación Internacional de
Investigación por la Paz (IPRA), la cual difunde las ideas de Galtung (1996)
sobre violencia estructural y las concepciones de Freire (2005) desde la Pedagogía
de la esperanza, donde
los docentes favorecen los procesos de
aprendizaje, mediante su mediación, sobre todo, educar para lograr la igualdad,
la transformación y la inclusión de todos los individuos en la sociedad sin
rivales ni violencia.
Una aproximación al significado de Cultura de Paz, viene dado por uno de
los organismos internacionales, específicamente la UNESCO (1994) que se
pronuncia sobre el tema afirmando que “la
paz no puede consistir tan sólo en la ausencia de un conflicto armado sino que
supone principalmente un proceso de progreso, justicia, y respeto mutuo...”, desde
esa concepción, la paz parece ser el epicentro de la consolidación de una
cultura de paz, siendo un tema que ha incrementado su interés a nivel mundial
en los últimos años posiblemente por el incremento de los conflictos bélicos o
por un cambio de conciencia en distintos actores sociales, políticos y
educativos y particularmente en la educación universitaria.
En ese contexto, la educación universitaria se considera como un eje
transformador de la cultura de paz, a través de la promoción en derechos humanos,
generando procesos de convivencia, orientados por medio del ejercicio de
competencias ciudadanas y emocionales. El proceso educativo universitario para
la articulación evidencial de las competencias del conocer, asociados con el
ser, evidencia que la educación para la paz, implica la secuencia de un proceso
formativo tendiente al alcance de la cultura de paz, siendo esta la teleología
de pensamiento-acción a consolidarse en el perfil actitudinal/aptitudinal del
discente egresado.
En esta última aproximación
se encuentran ya desde 1968, autores tales como el sociólogo noruego Johan
Galtung, que ha venido investigando el fenómeno de la paz y haciendo valiosas
distinciones entre la paz negativa y la paz positiva: Al respecto de la
definición de la cultura de paz, Tuvilla (2004:11), plantea lo siguiente:
La cultura de
paz consiste en promover una serie de valores, actitudes y comportamientos, que
rechazan la violencia y previenen los conflictos, por medio de la cual las
personas y los grupos sociales aprenden a desarrollar conscientemente la
totalidad de sus capacidades, actitudes, aptitudes y conocimientos para
conseguir cada una de las metas que conforman la Cultura de Paz.
De esa manera la
cultura de paz debe entenderse como un proceso sistémico evolutivo en el cual
de manera formativa, progresiva y sucedánea se van adquiriendo valores,
conocimientos, experiencias para lograr el desenvolvimiento con el
relacionamiento de un sujeto con sus pares en un entorno con un fin de
sostenibilidad socio cultural, teniendo al paradigma educativo por competencia,
como vía o camino que pasa de la ensayística a la consolidación de competencias
cognoscitivas-procedimentales por habitualidad.
Por lo expuesto, la
viabilización de una cultura de paz requiere una traslación del idealismo al
pragmatismo esto supone una ingeniería socio cultural sustentable mediante la
configuración de paradigmas educativos eficientes en los cuales las formas de
pensamiento-acción civilizatorios se transforman, perfeccionándose de manera
permanente. El entendimiento de esta forma de construcción humana debe ser
atendido acorde con la teoría antropológica sobre la cultura, asumiéndose la producción
del año 1871 por Tylor, quien hace una aproximación al concepto entendiéndola
Tylor, (1871:1) como:“ un complejo de conocimientos, de creencias,
pensamientos, moral, derecho, costumbres, aptitudes y hábitos que el hombre
aprende como parte de una sociedad”.
Cultura de Paz para la
Convivencia
El ser humano por
naturaleza es social; desde el momento en que nace y hasta el final de la vida
necesita por diversos motivos interrelacionarse con otras personas,
construyendo en esta interacción su destino. De ese modo, la convivencia
despunta como un elemento esencial para la vida en sociedad ejerciendo la convivencia, es decir, vivir en
compañía de otros. Se trata de crear
formas de pensamiento y acción intencionadas a reformular patrones
comportamentales asertivos. En tal sentido, hablar de convivencia desde un
contexto educativo, según Fierro (2011) pasa por revisar a fondo las prácticas
de aprendizaje, ya que una conducción pedagógica orientada hacia la reflexión
sistemática que conlleve a entender la convivencia a partir de contenidos
curriculares o de situaciones de la vida cotidiana, puede generar incontables
oportunidades para el desarrollo de la capacidad reflexiva de los estudiantes.
Desde esa mirada, la
convivencia implica el establecimiento de relaciones de respeto entre las
personas que cohabitan en un lugar determinado; convivir se refiere a vivir en
compañía de otro u otros. Puesto que los seres humanos, a decir de Pujol y
González (2005:06), “no son completos si les falta la relación con los demás; su
dimensión grupal es básica para desarrollarse completa y armónicamente”.
Desde la percepción de
Pujol y González (2005:6), la convivencia “implica el establecimiento de
relaciones de respeto entre las personas que cohabitan en un lugar determinado”
; convivir se refiere a vivir en compañía de otro u otros. Puesto que los seres
humanos, a decir de los autores citados (2005:10), “no son completos si les
falta la relación con los demás; su dimensión grupal es básica para
desarrollarse completa y armónicamente”
Por tanto, la
convivencia humana dentro del pluralismo social debe construirse para evitar
estigmatización, exclusión, discriminación, por lo cual la sociología de
la educación debe denotar las
necesidades cognoscitivas de integración en ese sentido, siendo oportuno que la
teleología de la educación para la paz le agregue los elementos idealisticos
tantos de referentes modeladores como de instrumentos para construcción de
aprendizajes asumiéndose la necesidad de dar acompañamiento a una redefinición social multifocal en la cual las
distintas experiencias, actitudes, saberes, valores y principios generan la
entropía de una construcción social más eficiente e inclusiva en lo que refiere
a diversidades encontradas.
Educación y Cultura de Paz
desde la multifocalidad
La educación para la
paz debe asociarse a la debida realidad del hecho multifocal, el cual se
convierte en casuística y aposterioristica, siendo necesario entender la
presencia de actantes respondiendo a diversidades por lo cual dándose un sustrato
de pluralismo cultural se afirma la presencia de la multifocalidad, lo cual
permite tejer redes transversales entre la mencionada modalidad educativa y los
abordajes especializados de tal formalidad educativa desde la diversidad
posible.
Al respecto del
sustrato significante de la multifocalidad tratadista Ibarra (1999) refiere que
“la paz es la expresión de la virtud de la tolerancia, que significa respeto,
aceptación y valor de la persona, su dignidad y diversidad cultural. Una virtud
que contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz”, es
evidente construir, transformar o redefinir el contenido de la educación con
cultura de la paz, lo cual exige necesariamente un diagnóstico de diversas
aristas, con énfasis en necesidades, expectativas, debilidades y fortalezas
articulado a un enfoque universal exigiéndose recursividad educativa para la
integración y la convivencia.
En palabras de Mejías (2023) el proceso transversal entre
educación y cultura para la paz desde la
multifocalidad, refiere en su producción
titulada Aproximación teórica a la
gerencia educativa para la promoción de la convivencia social en la educación
universitaria, correspondiente a una tesis doctoral en ciencias gerenciales
egresado de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de las Fuerzas
Armadas Bolivariana, se denota como relevante la construcción de una
convivencia en todos los niveles de la existencia humana y especialmente en las
organizaciones educativas donde se toman decisiones, así la educación encamina
a la responsabilidad principal de actuación organizacional asumiendo los
enfoques multifocales.
Es evidente que la
reproducción educativa de arraigo multifocal es consecuencia de una
construcción, donde los argumentos que se ofrecen a favor y en contra suelen
pertenecer a distintas dimensiones que no se pueden conmensurar apelando a un
común denominador, es por lo que. la educación para la paz debe afianzarse en
la articulación de capacidades y de logro asociadas a las competencias del ser y del relacionarse, es evidente que
los diversos enfoques deben aportar el diagnóstico para que la educación
instrumente las herramientas pertinentes para lograr redefinición significante
del hecho civilizatorio como consecuencia sumatoria de la educación para la
paz.
En ese contexto, se concreta la multifocalidad, cuando a partir de la
visión de diversos actores se incorpora en la articulación de la educación para
la paz percepciones y líneas de acción encontradas de actores sociales que
incorpore la construcción de nuevas subjetividades desde la multifocalidad,
acompañado por una metodología interdisciplinaria a partir de las
transformaciones que se han suscitado en la educación y cultura de paz en los
procesos que re-significan las distintas dimensiones.
Educación
Universitaria para la Paz
La Educación
Universitaria es el principal camino para el desarrollo profesional, la cual
genera un fuerte impacto económico, laboral,
familiar, social y se incrementa el crecimiento profesional, así como las
posibilidades y fuente de empleo, y con ello mejores condiciones de vida, debe
relacionarse articular competencias cognoscitivas procedimentales del ser, en
crear un ambiente de tolerancia ante las aversiones, situadas dentro del
pluralismo cultural perfilándose desde el proceso formativo una nueva forma de
pensamiento acción en la recreación permanente de los entornos universitario.
Recurrir a la educación
superior, implica obtener conocimientos profundos, soltura para trabajar en
equipo, para diseñar empresas, administrarlas y lograr resultados competitivos,
tanto grupal como individual, orientados al fortalecimiento de competencias
actitudinales, procedimentales relacionadas con la esencia del ser y el
relacionarse, de esta manera se convierte en una modalidad viable para la
construcción de aprendizajes Por ende,
la educación universitaria debe fomentar en su construcción de aprendizaje,
evidencias que faciliten el desarrollo individual como colectivo , en proceso
de formación permanente, con el fin de incidir en el fortalecimiento de las
competencias colaborativas-socializadoras para atender conflictos como
necesidades cognoscitivas, tratando de redefinir los procesos de intervención
en tales escenarios con otras formas de reacción ante eventualidades
recurrentes orientados al fortalecimiento de competencias actitudinales
procedimentales relacionadas con la esencia del ser y el relacionarse, de esta
manera se convierte en una modalidad viable para la construcción de
aprendizajes
La teleología de la educación universitaria está
íntimamente asociada con los inconvenientes conexos a la ética, con los que el
profesional se encuentra a diario en la difícil tarea de diferenciar entre lo bueno y lo malo en la acción que debe
emprender por lo que requiere egresar un sujeto con un perfil aptitudinal de
egreso, con la suficiente capacidad de logros para la articulación de las
competencias del conocer, trasladadas al ser y al relacionarse asumiéndose que
la habitualidad formativa en el desarrollo de la gestión curricular debe guiar
para lograr que cada discente talento pueda incorporarse con prospección al
hecho socio funcional externo en permanente construcción.
METÓDICA
El abordaje
epistemológico en una investigación, de acuerdo con Hernández (2018) implica el
compromiso de exaltar la fuente del conocimiento que da sustento a la
investigación que se trata, en tal sentido, el enfoque epistemológico se aborda
desde el paradigma interpretativo, enfoque cualitativo, método fenomenológico
hermenéutico. En esta fase corresponde seleccionar
el escenario, los sujetos de estudio o informantes clave, las técnicas e
instrumentos de recolección de datos y los procedimientos para el tratamiento
de la información recabada.
Para los efectos
consiguientes, el escenario seleccionado para la investigación lo constituye la
Universidad Bicentenaria de Aragua, ideal
para la indagación dado a: (a) fácil acceso a la información, (b) el contexto
propicio para el proceso de investigación, (c) buena relación con los
participantes y (d) la posibilidad de recabar información sin ningún tipo de
dificultad. Respecto a los informantes participantes del estudio, se seleccionaron
dos profesores activos y dos estudiantes de la Escuela de Derecho, conocedores
de la investigación, quienes colaboran durante todo el proceso de
investigación.
De esta
forma, todos los datos recabados condujeron a comprender la realidad y
solucionar la problemática encontrada. En cuanto a las técnicas de recolección
observación Participante y Entrevista
Abierta, con el uso Notas de Campo y el Guión de Entrevista constituido por preguntas abiertas
y flexibles, permitieron recabar datos
acorde a la intencionalidad de la investigación, se
puede concluir que estas se instituyeron como las maneras mediante los cuales
fue posible recopilar información
válida, fiable, por tanto, de utilidad científica sobre los objetos de
estudio con el fin de resolver la pregunta planteada en la investigación,.
RESULTADOS
La interpretación de
los hallazgos se presenta conforme a los testimonios de los informantes clave durante
el desarrollo de la investigación, con base en dar respuesta a los significados
que atribuyen a la educación para la paz y la cultura de paz; así como otras
concepciones emergentes en correspondencia con los propósitos de la
investigación desde la visión de estudiantes y docentes de la Escuela de Derecho
de la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA).
Significados que atribuyen los actores socioeducativos
a la educación y cultura de paz
Sumergirme en el pensamiento de los protagonistas del hecho educativo para
sentir y comprender desde la magia de sus palabras y su gestualidad, el
significado que para ellos tiene la educación y la cultura de paz , constituyo
una tarea que mueve a salir de la linealidad y abrir los sentidos, subrayando
los más relevantes producto de la interpretación de la información suministrada
por los actores sociales involucrados en la investigación, permitiendo así,
comprender los significados de la educación y de la cultura
de paz en escenarios universitarios desde la visión de multifocalidad, representadas
en unidades de significación que dan a conocer los hallazgos descrito en los testimonios
de los informantes clave,
Interpretado los
testimonios y analizados en
profundidad, se develan tres categorías y seis subcategorías; además de las
develaciones significativas en el contexto de la
realidad social reflexionada y vivida que brindó la oportunidad de conocer la
información y contrastarla de manera reflexiva. De cada categoría emergieron
las categorías de las cuales florecieron las subcategorías interpretando los significados que
atribuyen los informantes clave de acuerdo con sus testimonios a la Educación,
Cultura de Paz y Educación Universitaria, lo cual permitió hacer manejable el
cúmulo de información recabada durante la investigación y presentar los
hallazgos en función de los propósitos.
Conclusiones
Desde el nivel axiológico, la
Educación y la Cultura para la Paz deberían estar fundamentadas en valores
trascendentes o universales, como ejes fundamentales orientados hacia ejes
integradores e interarticulados con la Mediación Pedagógica, la Convivencia y
la Praxis Educativa consustanciados por valores inminentes como la calidad, responsabilidad,
integridad, logro, aprendizaje y
cooperación, bien común, solidaridad, justicia, equidad, comprensión y
respeto por las ideas; entre otros, los
cuales, permite argumentar la resignificación ontoepistémico que tiene lugar en
el marco de la era actual, signada por la coexistencia de realidades vistas
desde la multifocalidad que debe tomar como referentes cardinales, la
multidimensionalidad de la existencia humana y la multireferencialidad de la
realidad.
Ello significa, que a los actores
sociales de la Escuela de Derecho de la Universidad Bicentenaria de Aragua se le
exige reflexión y acción para enfrentar situaciones de conflictos, evitar la
confrontación y promover el respeto al otro. Por lo antes señalado, las
subjetividades que navegan en la mente de sus protagonistas dejan entrever las
vicisitudes, angustias, expectativas, sueños, aspiraciones y significados que
atribuyen a la educación para la paz y a la cultura de paz en el entorno
educativo universitario, específicamente en la Escuela de Derecho de la Universidad Bicentenaria de
Aragua.
Por tal razón, la participación de la
universidad es crucial para la creación y fomento de la Cultura de Paz para
impulsar comprensión, tolerancia, respeto y solidaridad. Dicho desafío significa generar nuevos caminos
formativos para la promoción de la paz y la no-violencia a fin de lograr nuevas
maneras de vivir en paz unos con otros, cuyas necesidades les conducen a que
puedan responder a las nuevas
circunstancias y escenarios de la
sociedad, todo lo cual permite afrontar nuevas maneras de pensar,
organizar y mediar los conocimientos teóricos para poder resignificar la praxis
educativa del docente que favorezca y estimule el rol de la educación hacia la
convivencia y el fomento de la Paz dirigida al desarrollo de esa cultura en el
contexto universitario.
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http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-andcelebrations/
celebrations/international-days/world-radio-day/statistics-on-youth/